
SETLIST: Dragula/ Superbeast/ Living Dead Girl/ Dead City Radio and the New Gods of Supertown/ More Human Than Human/ Sick Bubble-Gum/ Never Gonna Stop (The Red, Red Kroovy)/ House of 1000 Corpses/ Am I Evil?/ Thunder Kiss '65/

Por otra parte, Rob Zombie, como músico ya dio todo que tenía que dar de sí con White Zombie y su primer disco en solitario; “Hellbilly Deluxe: 13 Tales of Cadaverous Cavorting Inside the Spookshow International” (1998), después su carrera ha ido en línea descendiente con algún que otro pico. “The Sinister Urge” (2001) no es un mal álbum pero carece de singles a pesar de intentar seguir la línea de “Hellbilly Deluxe”. “Educated Horses” baja la calidad, "Hellbilly Deluxe 2: Noble Jackals, Penny Dreadfuls and the Systematic Dehumanization of Cool" (2010) es una indigna continuación del primer volumen y “Venomous Rat Regeneration Vendor” (2013) aunque con grandes momentos es un disco que, conforme corre su minutaje se termina deshaciendo entre las manos de pura intrascendencia.
Así, llegamos al primer día del Hellfest con ilusión por verle como protagonista en el escenario principal pero con ciertas reticencias. Un escenario decorado para la ocasión con los monstruos más famosos del cine clásico coronados por King Kong y varias plataformas para que, tanto el propio Rob como John 5, suban y bajen a cada rato. Máxima expectación y el comienzo, todo hay que decirlo, es espectacular con “Dragula”, Ginger aporrea la batería y John 5 no deja de recorrer el escenario mientras Rob pisa con fuerza. El sonido es potente y “Superbeast” nos confirma que lo que están haciendo es ir a lo seguro ya que “Living Dead Girl” y “Dead City Radio And The New Gods Of Supertown” desmontan a cualquiera, solo de batería discreto (para lo que más adelante veríamos de la mano de Clufetos en Sabbath y todo un clásico como “More Human Than Human”, hasta aquí bien podríamos estar hablando de un concierto notable e impactante pero pocos sabíamos que a partir de la canción más popular de White Zombie todo se truncaría. Las idas y venidas de Rob son de órdago, el concierto pasa a ser orquestado por John 5 (que lo cierto es que se lo trabaja y no para quieto en toda la hora que duró) pero canciones como “Sick Bubble-Gum” o “Never Gonna Stop” nos confirman que Rob es una artista de singles y verle bailar como un rastafari del averno sin ganas y copiar las poses, formas y clichés de cualquier estrella de Rock resulta bastante patético.
Tras “House of 1000 Corpses” comienza el circo y llega el desastre más auténtico, Rob desaparece constantemente, John 5 se marca el consiguiente solo de guitarra (por favor, que se acaba ya esta moda) y versionan “Am I Evil?” de Diamond Head, tocan “Thunder Kiss '65” de White Zombie en automático pero ya su concierto ha perdido el sentido como buena muestra da el karaoke en el que se ha convertido con los segundos de un “Enter Sandman” de Metallica fuera de lugar (parece ser costumbre que toquen canciones de Alice Cooper o Grand Funk Railroad) y un final desastroso que a todos nos dejó con un sabor de boca más agridulce del que podíamos imaginar.
Como escribía tan sólo unas líneas más arriba, es un tipo inteligente pero ya no es un músico o, por lo menos, no nos transmite lo que debería. Su concierto fue efectista pero careció de rumbo. Querido Rob, no todo funciona como una ecuación; puedes tener un escenario bien decorado, media docena de singles, buena imagen y buenos músicos pero te falta alma, por mucho que seas un zombi la necesitas para hacer un concierto digno.
© 2014 Jack Ermeister
Fotos de Ozirith (HELLFEST)