SETLIST: Elevation/ Beautiful Day/ Until The End Of The World/ New Year's Day, Kite/ New York/ I Will Follow/ Spanish Eyes/ Sunday Bloody Sunday/ Wake Up Dead Man/ Stuck In A Moment You Can't Get Out Of/ In A Little While/ Party Girl/ Desire/ Stay (Faraway, So Close!)/ Bad / Alison (snippet) / 40 (snippet), Psalm 116 (snippet) / Where The Streets Have No Name/ Mysterious Ways / Sexual Healing (snippet)/ Pride (In The Name Of Love)/ Bullet The Blue Sky / Whole Lotta Love (snippet)/ With Or Without You/ One/ Walk On/
Después de POPMART, U2 quiso recuperar su nombre, olvidarse del callejón sin salida en que se había convertido la electrónica (tan de moda a finales de los noventa) y volver el formato clásico de guitarra, bajo y batería. Con ese espíritu austero nació "All That You Can't Leave Behind", un disco que prometía mucho y una gira (Elevation Tour) que abogaba por el contacto con el público (dejando atrás los grandes montajes de las dos últimas giras) acercándose a "pequeñas" audiencias en un escenario con forma de corazón que les internaba noches tras noche entre los miles de seguidores que meses antes se habían literalmente matado por conseguir una entrada. Hoy hace diez años del que fue su único concierto en nuestro país, diez años en los cuales hemos podido comprobar que aquel giro estilístico era necesario y sería un nuevo punto de inflexión en la carrera de los irlandeses.
Barcelona acogía el Elevation Tour en un Palau Sant Jordi que había vendido todo y se mostraba asediado por kilómetricas hileras de fans que habían pasado la noche durmiendo en sus alrededores para estar en primera fila o adentrarse en el enorme corazón. Un calor horroroso, asfixiante, y un pabellón completamente cerrado abría sus puertas mientras el grupo aterrizaba con el tiempo justo para el concierto (debemos recordar que en aquella gira, Norman Hewson, padre de Bono estaba hospitalizado y éste intentaba pasar todo el tiempo posible con él). Recuerdo que se abrieron y todos corrimos como locos mientras los miembros de seguridad nos pedían calma. ¿Calma? ¡Llevo más de doce horas esperando en la puerta, ahora no voy a parar de correr, no me pidas calma! ¡Llegamos a la pista, nos ponen una pulsera y entramos en la zona reservada, estamos dentro del corazón!
Los Stereophonics acababan de publicar "Just Enough Education to Perform" (2001), un disco bastante sólido que nunca terminó de funcionar como ellos mismos esperaban, una pena porque el siguiente "You Gotta Go There to Come Back" (2003) fue ligeramente inferior pero su single "Maybe Tomorrow" sí tuvo suficiente pegada en las listas. Tocaron cuarenta y cinco minutos ante una audiencia que les prestó poca atención y estuvo más entretenida en coger buen sitio y bebida suficiente que de escuchar canciones como "Vegas Two Times" o "Mr.Writer". Siempre me ha resultado curiosa la figura del "seguidor fundamentalista", aquel que desconoce todo aquello que no tiene que ver con el grupo de sus desvelos o, por el contrario, ve una conexión directa y cree descubrir referencias en todos sitios. Stereophonics se despidieron sin pena ni gloria a pesar de haber dado un buen concierto y haber resuelto con solvencia los temas de su nuevo disco. Los técnicos comienzan a desmontar y probar el equipo de U2. Podemos ver cómo prueban algunas de las guitarras más míticas de The Edge, por delante nuestro pasa la Gibson Explorer del 76 o la inconfundible Les Paul (Alpine White), prueban el bajo Fender de Adam y los micros de Bono por toda la pasarela que conforma el enorme corazón que nos rodea a unos pocos afortunados.
Cuando comienza a sonar "Hello Goodbye" de los Beatles y "The Boys Are Back In Town" de Thin Lizzy uno sabe lo que se le va a venir encima. Suena la intro de "Elevation" (esa canción de la que deberían haberse olvidado después de esta gira) y, aún con las luces encendidas, la tocan haciéndola sonar más contundente que en el disco. Justo en la parte central, cuando Bono canta; "I believe in you" nos pregunta "D'ya believe in me?" y nos quedamos completamente a oscuras para estallar con unos potentes focos situados en el frontal del escenario y terminar cantando; "Elevation, jubilation, zoonation!". Siguen con "Beautiful Day", en aquella época era un single que sonaba fresco y potente y dieciocho mil gargantas gritan entusiasmadas en ese estallido que es el estribillo de una de sus, incomprensiblemente, canciones más populares de la última década. No odio "Beautiful Day" pero, a pesar de su fama, siempre me parecerá una canción menor en el repertorio del grupo.


El bajo de Adam y "New Year's Day"... ¿Cuántas veces habré escuchado esta canción? El piano, los armónicos de la guitarras y la letra, todo encaja a la perfección, capturaron un año, una época en los minutos que dura, en canciones así no hacen falta pantallas o trucos escénicos. Una de mis grandes debilidades es "pinchar" esta canción cada fin de año, y van… Llega "Kite", un tema que en disco nunca me ha gustado pero que en directo bordan. Bono se la dedica a su padre (poco después, ese mismo mes fallecería) y, por momentos, se le vienen las lágrimas a los ojos, a estas alturas de concierto se ha dejado la voz en varias ocasiones y ha conseguido cautivarnos a todos los allí reunidos. Le sigue "New York", una de mis preferidas de aquel disco ya que siempre la he relacionado con otras como "Exit" o "Dirty Day", guardando las distancias, son temas que tienen algo en común; estrofas calmadas y estribillos electrizados, repletos de distorsión. Obviamente siempre preferiré la tensión que emana de "Exit", su in crescendo, su tensión y su épica coda final pero "New York" y la interpretación que U2 hacía en esta gira era mágica con aquellos telones sábanas blancos que sólo nos dejaban ver sus siluetas a contraluz.
"I Will Follow" es uno de los tema más queridos por todos y sonó a "club" en el mejor de los sentidos, punk y rápida. Sin embargo, el homenaje de "Spanish Eyes" fue el primer punto flaco de una noche, esta "cara b" de "The Joshua Tree" aguanta bien el paso del tiempo en estudio pero no en directo si su autor no quiere aprenderse la letra... Un guiño simpático del que pronto nos olvidamos cuando sonó la guitarra de The Edge; "Sunday Bloody Sunday" y toda la pista empujándose, saltando y tirando minis sobre nuestras cabezas. "Wake Up Deadman" de "Pop" (1997) sonó fantástica. Me encantó y fue un momento verdaderamente mágico acompañado por una iluminación intimista lograda con algunas lámparas repartidas por todo el escenario.

La inevitable "With Or Without You" y "One" que ya empezaba a dar muestras de fatiga y a sonar agotada hace diez años. Se despiden con "Walk On" y la letra manuscrita de ésta proyectada sobre todos nosotros, The Edge se acerca a las primeras filas, tira su púa y decenas de seguidores nos abalanzamos a por ella, cae al suelo, la consigo, la tengo en mi mano, la miro; es amarilla y no hay ni rastro del logo de la gira o de su firma estampada, es una púa Dunlop sencilla y tiene los arañazos propios de haber sido usada y pisoteada por todos mientras algunos la buscábamos entre decenas de pisotones. Una noche que ninguno de los que allí estuvimos podremos olvidar nunca...
© 2011 Jim Tonic